Según regulaciones del ejército, ninguna persona cuerda querría volar misiones de combate porque son peligrosas. Pidiendo el permiso para no volar misiones de combate, sobre la base de locura, el bombardero demuestra que él, de hecho está cuerdo y por lo tanto está en condición para volar.
Inversamente, cualquier aviador que deseara volar en funcionamientos del combate demostraría implícitamente que está loco y es inadecuado para volar y debe ser excusado, y para ser excusado esta persona necesitaría solamente someter una petición. Naturalmente, tales aviadores nunca sometieron tales peticiones. Por supuesto, si lo hicieron, el "catch" (en este contexto mejor traducido como "trampa") se afirmaría, arruinando cualquier tentativa de escaparse de deber del combate.
De acuerdo con esta regla, todo piloto que quiera volar demuestra que no está en sus cabales y debe ser relevado, pero para ello debe enviar una solicitud de revisión. En el momento en que lo hace, la trampa se cierra sobre sí misma y el aviador pasa a ser considerado como cuerdo, puesto que ningún loco presentaría una queja. En definitiva, no hay elección posible ni manera de salir del sistema.
Siendo esto así, se deduce el por qué sigo delante de un ordenador a las 8:30.
Como qué? qué es eso de llamarme Faba???? Maldito Lolín!!!!!!!!!!!
ResponderEliminar(9:52:34) Dani: premisa: (E -> (I or R))
ResponderEliminarpremisa: (I -> !R)
implicacion material: (!I -> !R)
(9:52:56) Dani: deMorgan: (!(I and R))
(9:53:07) Dani: modus tollens: (!E)
(9:53:18) Dani: osea que ningun piloto está exento de volar!!!
vivan los Stiff Little Fingüers y el pájaro Chogüí!!!
ResponderEliminarc.q.d.
ResponderEliminarPues es cosa de Lolo, sí. Ya se me había olvidado tu apellido después de tanto tiempo separados
ResponderEliminar